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La red barrial para mujeres de “Yo No Quiero Ser Violada”

Tinta Verde

La red barrial para mujeres de “Yo No Quiero Ser Violada”

La red barrial para mujeres de “Yo No Quiero Ser Violada”

Desde mayo de este año el Movimiento “Yo No Quiero Ser Violada” (YNQSV) ha activado una red barrial de apoyo a mujeres en las colonias El Manantial, Monseñor Fiallos, 21 de febrero, Los Robles, Torocagua y Las Palmas, en los barrios Buenos Aires, El Centro, La Leona y El Bosque, y en las residenciales La Cañada, Los Olivos, Francisco Morazán en la capital. También están trabajando en el municipio de Tela, Atlántida y en La Soledad, El Paraíso.


“El movimiento YNQSV surge de una campaña en el año 2018 cuando una estudiante de medicina de la UNAH fue a asesinada por oponerse a ser violada y en ese mismo año se dio una violación de una compañera en la universidad del Valle de Sula. Es un movimiento que no acepta violencia en ninguna de sus formas, es autónomo, intercultural y anti-patriarcal y que tiene cobertura en Tegucigalpa, San Pedro Sula, en el Sur del País, en la Ceiba e Intibucá” comentó Paola Ramírez quién este año se sumó al Movimiento YNQSV.

YNQSV es parte del Grupo Estratégico por la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (GEPAE) que reúne a organizaciones feministas que luchan por la suspensión de la prohibición de la PAE, le apuestan a la educación sexual integral en los centros educativos y a la despenalización del aborto.

Trabajando en el barrio

“La iniciativa de la red barrial surge en una discusión dada a un mes del confinamiento en abril después de que se puso como tema de debate el cómo la cuarentena afectaba a la mujer a tener acceso a los servicios de salud y como esto causaba opresión una vez más en nuestros cuerpos porque la mujer tenía muchas limitantes para acceder a un Centro de Salud en este caso a obtener información relacionada a su salud sexual y reproductiva, como porque su pareja no la deja, por miedo a un contagio del actual virus, la falta de transporte, etc.” afirmó Paola.


Las miembras de YNQSV han recibido talleres de la norma de planificación familiar validada por la Secretaria de Salud, y poseen los conocimientos para identificar el tipo de anticonceptivo aptos para cada mujer, sin embargo reconociendo su limitación de conocimientos técnicos médicos para poder aplicar anticonceptivos como implanon o inyección anticonceptiva han optado responsablemente por ofrecer acompañamiento, asesoría con las opciones de condones masculinos, pastillas anticonceptivas para planificación y ante una emergencia la aplicación del método Yuzpe.

“Nuestro objetivo es brindar una mano amiga a las mujeres en el contexto actual en el que nos encontramos, encerradas sin podernos movilizarnos, entonces de algún modo es facilitar que por medio de una llamada o mensaje se pongan en contacto con nosotras para poder brindar ayuda y si el caso definitivamente se sale de nuestras manos tratamos de remitirlo inmediatamente a las organizaciones que colaboran o a las instituciones estatales pertinentes” señaló Ramírez.

“Nos preparamos referente a los temas para dar una atención de calidad y pegamos rótulos en las colonias donde estamos ubicadas con nuestro números de teléfono y cuando alguien nos solicita atención , verificamos que sea una mujer porque este servicio gratuito es específicamente para mujeres, nos presentamos con el nombre del movimiento y hacemos una serie de preguntas como: ¿La fecha de su última menstruación?, ¿Si es regular?, ¿Si tiene un hijo menor de 6 meses?, ¿Vive sola?, ¿Qué información necesita?, en este caso si sospechamos que se presenta una sospecha de embarazo brindamos la pruebita para descartar y dependiendo los otros determinantes de las preguntas anteriores miramos si aplica a los anticonceptivos que tenemos o si es necesario remitirla , en este caso tenemos otras líneas para brindar ayuda” destacó la activista feminista.

Un contexto de violencia

Honduras es el único país latinoamericano en el que se prohíbe el uso de la Pastilla Anticonceptiva de Emergencia (PAE) negando así una atención médica integral a sobrevivientes de agresión sexual y violentando el derecho a la autonomía corporal de cada mujer y niña del territorio.

Esta situación se vuelve alarmante cuando se conoce que los índices de partos de niñas y adolescentes para el 2018 fueron 58 partos al día a nivel nacional, según estadísticas del Centro de Derechos de Mujeres (CDM). Para ese mismo año el Ministerio Público (MP) registró 2,880 denuncias por violación sexual a mujeres y niñas y los registros hospitalarios revelaron que se atendieron 10,298 casos de abortos.

En un contexto desfavorable para las mujeres y niñas de Honduras, existen iniciativas de organizaciones de mujeres y organizaciones feministas que ante la ausencia del Estado para proteger a las 4,779,613 mujeres que conforman la población total de país (más que los hombres) han tejido estrategias comunitarias y barriales para la autodefensa de la vida de las mujeres.

Iris Romero.

Tinta Verde

Tinta Verde es un proyecto formativo y divulgativo periodístico enfocado en tratar a profundidad la problemática que viven las mujeres de Honduras, y articular herramientas de comunicación para enfrentar la desinformación y manipulación informativa con sesgos machistas y discriminatorios que existe en el país.

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