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Colaboradores de Crédito Solidario recurrieron al lavado de dinero para aparentar negocios legítimos

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Colaboradores de Crédito Solidario recurrieron al lavado de dinero para aparentar negocios legítimos

En este proceso de saqueo de capitales del programa Crédito Solidario, se montó un esquema semejante al pitufeo o lavado de dinero a pequeña escala, al hacer aparentar que se constituyeron negocios legítimos como pulperías, barberías, salones de belleza, venta de golosinas y todo aquel que pudiera pasar desapercibido a los ojos de los organismos contralores y de investigación.


Se pudo determinar que las cantidades drenadas por analistas y supervisores de crédito, en connivencia con las autoridades, iban desde los cinco mil hasta los 170 mil lempiras, que nunca llegaron a sus destinos y quedaron cuentas sin cobrar por cifras incuantificadas, por lo que podrían abarcar miles de líneas de préstamos que fueron desviadas a cuentas particulares; una parte de los casos, de acuerdo a las muestras tomadas, los sindicados recurrieron a familiares o allegados para aparentar legitimidad en negocios ficticios.

Para hacer realidad esta trama, los hechores se aprovecharon del sistema cooperativo nacional para agenciarse desembolsos, mediante órdenes de crédito que no cumplían los requisitos exigidos para que los beneficiarios pudieran hacer realidad su sueño de ser emprendedores, de acuerdo a los documentos que pudieron ser obtenidos desde las entrañas del organismo que dirige el subsecretario de Desarrollo Económico Gunther Laínez.

Los investigadores de Radio Globo y ConfidencialHN hallaron otras líneas crediticias que fueron gestionados hace unos cuatro años por exempleados del brazo financiero del Ejecutivo nacionalista de Juan Orlando Hernández; resulta hasta misterioso que solamente personal de segunda o tercera categoría estén implicados en el pitufeo, lo que sugiere que no actuaron al libre albedrío; habrían recibido órdenes superiores para que gestionaran y aprobaran préstamos, los cuales no contaban con las garantías fiduciarias y prendarias que pudieran cubrir los montos que no fueran pagados por los prestatarios.

En el proceso de movimiento de capitales, algunos préstamos fueron pagados para fingir normalidad y otros quedaron con elevadas moras que hasta la fecha no han podido ser recuperadas, mucho menos se contaba con las garantías que pudieran satisfacer el monto que se dejó perder, por lo que el dinero se esfumó en el camino hacia el presunto destinatario, mientras que en papeles se hacía constar que el establecimiento sí estaba operando, aunque nadie ha sabido explicar cuál es el domicilio.


Un caso demostrativo de estos ilícitos apunta hacia el asesor técnico Wilmer Loel Ramírez Palma, quien comenzó entregando desde 2016 montos de cinco mil lempiras, a sabiendas de que las normas de Crédito Solidario impiden que se constituyan grupos de parientes que reciban dinero público para emprendedurismo. Los informes analizados por los investigadores de Radio Globo y ConfidencialHN confirman que Ramírez entregó una suma de dinero a su exmujer, un excuñado y un pariente político, cuyos apellidos son Silva Bueso, titulares del crédito 00132307287, que llegan abarcar incluso a la jefa de hogar y hacer creer a los analistas que cumplían con los requisitos para instalar un pequeño negocio.

En un cruce de información basado en esta línea de crédito más testimonios que pudieron recabar ambos medios dentro del programa estatal, señalan que Ramírez Palma dio 80 mil lempiras a una persona identificada en los documentos como Armantina Bueso Castro, quien iba a instalar una pulpería en una colonia ubicada al sur de la capital. Como en los demás casos abordados, nunca se pudo encontrar la dirección física del negocio, tampoco tenía avales solidarios y la garantía presentada apenas dice Credipulpería que ofrecido por una cooperativa de ahorro y crédito.

Una de las fuentes de Crédito Solidario explicaron que una de los Bueso canceló la deuda, pero los otros parientes tienen una mora siete mil 789 lempiras; en tanto, una familiar quedó con una deuda de ocho mil 127 lempiras con 57 centavos, lo que consideró como un «acto de corrupción y abuso de autoridad». En apariencia, Ramírez habría traficado con influencias para mover dinero hacia sus familiares, no obstante, este conflicto de intereses se tornó un denominador común en la institución que se deriva en una clara acción de pitufeo.

Los documentos que llegaron a las manos de los equipos de ambos medios destaca que algunos préstamos, como el 201-470-80386481, fueron entregados a clientes fantasma, con domicilio ficticio, que fueron gestionados y supervisados por Olman Andino y Donald Castellanos, con un monto autorizado de 90 mil lempiras, que quedó con una mora de 60 mil 827 lempiras y que jamás se pudo dar con la dirección aportada por el cliente, de quien se desconoce su nombre.

Se suponía que ese dinero era para el funcionamiento pulpería, pero nunca entró en operación, pues no hay evidencias documentales que precisen si requirió de asesoría técnica por empleados de Semprende, qué requisitos cumplió o no el beneficiario, en qué zona debía operar, los papeles a presentar como miembro de las pymes y los plazos fijados para honrar la deuda.

En conclusión, se conformó un patrón de pitufeo basado en transacciones financieras como transferencias y desembolsos hacia beneficiarios que solo pagaron una parte y el resto quedó en mora, a fin de no despertar alarmas en Unidad de Información Financiera de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y que ala postre se elaboraran sendos informes al Ministerio Público que concluyeran en requerimientos fiscales.

Otro descubrimiento precisa que los digitadores aplicaron una dirección genérica para simular transparencia, pero al momento de que los supervisores iban a constatar la existencia de los negocios nunca podían encontrarlo. Solo se refiere la colonia Rivas, situada a inmediaciones del aeropuerto Toncontín, mientras que la vivienda tiene la numeración 1321 y que está en las cercanías de una farmacia y tienda de motocicletas.

ACTIVISTAS SIN FORMACIÓN FUERON COLOCADOS EN CRÉDITO SOLIDARIO. El único título que requiere el personal ejecutivo que labora para Crédito Solidario es ser activista del Partido Nacional, carecer de formación superior en banca y finanzas y actuar contra las normas éticas que rigen esta entidad que fue supuestamente creada para beneficiar a los segmentos más deprimidos de la sociedad.

Se pone al descubierto cómo este grupo de hombres y mujeres ponen de gala su incapacidad para poder asistir a aquellas personas que, según Juan Orlando Hernández, deberían ser prioridad de su segundo mandato para sacarlos de la pobreza, pero se favorecen a ellos mismos al otorgarse préstamos sin cumplir un perfil específico.

Resulta que la mayoría de los trabajadores y ejecutivos tienen nexos con algunos dirigentes y reconocidos activistas del régimen nacionalista, como Ebal Díaz y David Chávez, requisito obligatorio para poder enrolarse en la función pública y cuyo papel no terminó favoreciendo a quienes debían servir en su debido momento.

Los equipos de investigación de Radio Globo y ConfidencialHN lograron obtener identidades de mujeres y hombres que han estado incurriendo en ilícitos, a vista y paciencia de sus autoridades quienes tratan de evadir cualquier crítica al decir que no tenían conocimiento.

En esos cargos fueron nombrados sujetos como Mauro Antonio Pavón -señalado de robar insumos en Semprende-, Karina Núñez -acusada de otorgar créditos a familiares-, Fausto Flores, quienes tienen el mérito de ser furibundos simpatizantes del partido de la estrella solitaria, según quejas que interpusieron una parte de los empleados a los periodistas de los dos medios de comunicación.

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