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Ser religioso no es sinónimo de ser buena gente.

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Ser religioso no es sinónimo de ser buena gente.

Ser religioso no es sinónimo de ser buena gente.

La religión es parte de los principios propios de cada quien, en Honduras debe respetarse las convicciones religiosas, puesto que es una país con libertad de culto. Pero no todos los religiosos son buena gente, Mario Pérez y el Partido Nacional utilizan la religión con fines proselitistas.


La libertad de culto es un derecho inalienable que debe respetarse en cualquier parte del mundo, pero la religión y el estado son cosas distintas, el estado es un instrumento para dirigir la sociedad, no deben de mezclarse las convicciones personales con las formas de gobierno.

Honduras es un estado laico, es vergonzoso que pastores evangélicos, el Cardenal, y otros personajes afines a la dictadura, utilicen el chantaje de la religión para manipular a la población.

Mario Pérez, el diputado del Partido Nacional por el departamento de Santa Barbara basado en fundamentos religiosos, presento la moción para elevar a rango constitucional la prohibición del aborto, respaldado por lideres religiosos y por los medios de comunicación, lograron introducir al imaginario colectivo que están »a favor de la vida» pero han cometido un genocidio al robarse el dinero destinado a combatir la pandemia. ¡Hipócritas!

Libertad Digital

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