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LIBRE: El ganador en las elecciones primarias ¿Por qué?

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LIBRE: El ganador en las elecciones primarias ¿Por qué?

Los resultados de las elecciones primarias del pasado domingo representan un verdadero triunfo para el partido LIBRE. 

Concentrar más de medio millón de votos en un clima de intimidación, represión, persecución política, clientelismo y compra de votos por parte del Partido de gobierno y todo el andamiaje estatal, es una muestra de la valentía y dignidad de su militancia. Sumado a esto, y a diferencia de las elecciones primarias de 2012, en éstas no se contaba con la inercia electoral provocada por el golpe de Estado de 2009. 

Es meritorio y destacable que, a pesar del contexto, la militancia del Partido haya demostrado una vez más su compromiso y necedad con el proyecto de refundación de la patria.
Esta misma lectura compartían Eugenio Sosa y Julio Navarro, quienes participaban del panel organizado por Televicentro, luego de que se develaran las encuestas de boca de urna en donde se pronosticaba que el Partido de gobierno obtendría alrededor de 1 millón 200 mil votos. 

Arturo Corrales, comodín del conservadurismo, y pieza clave del partido de Gobierno, saltaba con espasmo ante esta interpretación, argumentando que era insólito que se estuviera celebrando un resultado donde LIBRE sacaría menos de la mitad de los votos que el oficialismo, que “bastaba con mirar los números”. Muy hábilmente, el sociólogo Sosa le respondía que en la ciencia social “los números no hablan por sí solos”, que hay que “hacerlos dialogar”.

Aquellos que sostienen la tesis de Corrales olvidan, a su conveniencia, que los y las votantes de LIBRE en el proceso primario de 2012 han sufrido una persecución y estigmatización política sin precedentes. 

El control del Partido Nacional sobre las instituciones gubernamentales, y en particular sobre el Tribunal Supremo Electoral (TSE), les ha dado acceso a los cuadernos electorales de todos los Partidos, y con ello, a la información sobre quiénes son los y las votantes de LIBRE. 

En Honduras, el haber votado en las primarias de LIBRE en 2012, significa no sólo no poder acceder a empleos en el sector público, sino que también en el sector privado. El Partido de gobierno ha distribuido estos listados con sus aliados empresariales, con la finalidad de asfixiar económicamente a la base de LIBRE.

Son muchos los casos de militantes, algunos y algunas incluso candidatos y candidatas, que han tenido que vivir en el desempleo o en el subempleo en estos 5 años de gobierno, por haberle votado a LIBRE. 

En 2012 no sabíamos que esto sucedería, pero ahora sí, por lo que el hecho de que medio millón de personas se hayan vuelto a sobreponer a esta situación es, de nuevo, calibre de la valentía dignidad de su militancia.


Fuente: Elaboración Propia con base a datos del TSE (UTC/GMT 10:11h, 14/03/2017)

Es por esta razón, que el voto de LIBRE tiene el comportamiento más irregular de los 3 partidos que participan en elecciones primarias. 

Mientras que el voto del Partido Nacional y el Partido Liberal crece menos de un 15% entre las elecciones primarias y las generales, el voto de LIBRE para las elecciones generales de 2013 creció en más de un 60%. Un resultado de elecciones primarias para LIBRE representa un sub-registro de la intención de votos para las generales. 

No es posible concluir, en base a resultados de elecciones primarias, que el Partido Liberal (PL) “ha recuperado el segundo lugar”, como han sugerido titulares de periódicos y analistas, al contrario, sigue estancado en las arenas movedizas a las que fue sumergido cuando decidieron perpetrar el Golpe de Estado en 2009.

La transición del nacionalismo hacia la política transaccional

Más allá del voto en LIBRE, es cierto que la proyección de votos del PN es de 1,2 millones de votos. Esto, a pesar de que -según la recientemente publicada encuesta del ERIC-SJ- únicamente 3 de cada 10 personas reporten estar a favor de la reelección de JOH. 

¿Qué explica el hecho de que el candidato Hernández haya obtenido 1,2 millones de votos a pesar de ser tan impopular? Para responder esta pregunta, es necesario referirnos a la transición hacia el clientelismo que significó Hernández en la manera en que el Partido Nacional (PN) se relaciona con su base. 

Si bien el clientelismo del bipartidismo no es nada nuevo, aquellas historias del voto duro en la Honduras profunda, de generaciones tras generaciones votando por el PN, son ahora anécdotas de abuelos y abuelas. 

No es que aquellas relaciones no hayan sido clientelares, pero había antes un sentido de fidelidad programática con el conservadurismo profesado por el PN. El ascenso de la generación Hernández en el nacionalismo significó un quiebre con la generación Callejas-Maduro, uno que trajo consigo la profundización de la clientelización y mercantilización de la política.

Ejemplos de esto hay para tirar al cielo. Desde la obligatoria cuota que los funcionarios y funcionarias de la administración pública tienen que pagar de su sueldo al PN, hasta el ya famoso pago de 50 lempiras que el gobierno da a sus activistas por ir a las marchas. 

Lo cierto es que el clientelismo se ha vuelto parte del ADN de los políticos y funcionarios públicos de la administración actual; pero, la espina dorsal de este comportamiento es el programa “Vida Mejor”, una serie de políticas de asistencia social en forma de infraestructura para el hogar (como fogones, techos, pilas, letrinas, pisos y filtros de agua) y transferencias condicionadas (principalmente el “bono diez mil”, ahora “bono vida mejor”), que son distribuidos a través de intermediarios locales y que se utilizan como herramienta de extorsión electoral. 

Según datos del gobierno, el programa Vida Mejor beneficia a alrededor de 800,000 familias del área rural, principalmente en la zona occidental del país, donde el PN alberga su mayor nicho electoral.

En un país sumamente empobrecido, dar migajas basta para gobernar. Este comportamiento clientelar le ha granjeado al Partido de gobierno un espacio de maniobra sin precedentes. 

No importa qué tipos de políticas y programas se impulsen, o cuán envueltos se vean en casos de corrupción, o cuántos alcaldes y expresidentes de su Partido señale los EEUU están involucrados en narcotráfico, el Partido Nacional seguirá teniendo el apoyo de muchos y muchas que se ven orillados a vender su voto para poder llevar un plato comida a su mesa.

Una ventana se cierra, otra se abre

A esta letanía de adversidades se suma el hecho de que en 2012 todavía se gozaba de una ventana electoral abierta por el Golpe de Estado de 2009; es decir, la movilización de muchos sectores que no activaban electoralmente antes del Golpe y la fuerte migración de antiguos liberales a LIBRE. 

Esta fue la ventana que le dio la mayor expansión del voto militante o “voto duro” a LIBRE para las elecciones de 2012. La votación de 2012 es, por tanto, el techo que dio el escenario post-golpe.

Esto no significa que el crecimiento del voto que LIBRE pueda tener para las generales de este mismo año, vaya a ser proporcional al que se tuvo de 2012 a 2013. Es posible que sea aún mayor.

Los altos niveles de impunidad, la fallida política de seguridad, los ya evidenciados vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico, y fundamentalmente los escándalos de corrupción en los que se ha visto involucrado el actual gobierno son una nueva ventana para el crecimiento del voto no-militante de LIBRE en las elecciones generales. 

Las masivas movilizaciones de las antorchas en 2015 son una muestra de ello. Haciendo un cálculo trasnochado, si LIBRE corriera sin la alianza, su voto podría llegar a rondar e incluso sobrepasar el millón, lo cual es aún insuficiente para derrotar al fraude y el clientelismo nacionalista, pero que representaría un crecimiento significativo en comparación a 2013.

¿Qué representa este resultado para LIBRE?

En primer lugar, dado el contexto es un voto que supera incluso las expectativas menos prudentes en la dirigencia partidaria. Los cálculos más atrevidos ponían el pronóstico en 400,000 votos. En segundo lugar, es una confirmación de la profunda diferencia entre la cultura política de LIBRE y la cultura política del tradicionalismo. 

Claro que hay excepciones, pero en general, el voto de LIBRE fue programático, fue un voto depositado con la esperanza en la posibilidad de refundar el país; no con la ambición de que el Partido le consiga una chamba, sino con la esperanza de que LIBRE pueda arrebatarle los privilegios a la clase dominante y convierta a Honduras en un país más justo y equitativo. En tercer y último lugar, es un voto que llama a la batalla, un mensaje hacia la dirigencia de que, a pesar de los desaciertos cometidos en estos 4 años, las bases siguen confiando en la capacidad transformadora del proyecto de LIBRE. 

Muchos y muchas pronosticaban, y esperaban que, con el contexto adverso, el Partido desapareciera, que sus militantes migraran hacia el PL, al PAC, o que se abstuvieran de votar.

Exceptuando la posibilidad de concretar la alianza de oposición, nos encontramos frente a un escenario bastante similar con el que entramos a las elecciones generales de 2013. 

Será de suma importancia insistir en los aciertos y no volver a cometer los mismos errores de esa campaña. Habrá que insistir en la profundización de la formación para las MER, en la organización de colectivos por centros de votación, en la planificación del día D, pero sin descuidar el debate y la formación desde los colectivos de base, que son los que han sostenido al partido; habrá que insistir en tener una mayor articulación del discurso a través de nuestras figuras públicas, con mayor cuidado especialmente en el tema de seguridad; habrá que sacudirnos el triunfalismo que merodeaba nuestras sedes y centros de monitoreo en aquel entonces; habrá que asumir la batalla de noviembre como la batalla final.

Vista hacia el frente

El PN ha tenido un gobierno que poco tendría que envidiarles a las dictaduras latinoamericanas de los 60s y 70s; ha metido los mercaderes al templo de la política, y se requerirá de un gobierno de oposición cargado de legitimidad democrática para expulsarlos, para devolverle la dignidad a aquellos a quienes se la han arrebatado.

 La base de LIBRE, nuevamente, ha dicho PRESENTE a esta cita con la historia. Más de medio millón de voluntades han levantado su grito de indignación y depositado su esperanza en nuestro proyecto. 

Ahora toca mirar hacia el frente; toca tener la vista fijada en el objetivo táctico fundamental: vencer al Partido Nacional, para extirparle el cáncer de la corrupción, del clientelismo, de la desigualdad y de la pobreza al Estado de Honduras. 

Ni un paso en falso, que en noviembre nos jugamos la vida.

Marlon D. Ochoa

Miembro del Equipo de Trabajo “La Raíz”

Marlon Ochoa

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