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Hondureña arremete contra los ‘lame botas’ de los gringos que se dicen ser de oposición.

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Hondureña arremete contra los ‘lame botas’ de los gringos que se dicen ser de oposición.

Hondureña arremete contra los ‘lame botas’ de los gringos que se dicen ser de oposición.

En el marco del auge de supuestos ‘lideres de la oposición’ que pretenden verse como la solución a la actual crisis del país, proponiendo una salida política afin al imperio norteamericano, negando el deseo de independencia que el pueblo hondureño aclama dia a dia, compartimos a continuación un escrito integro de una compatriota antimperialista.

»Encontrar motivos al desembarco de los marinos norteamericanos sería un fenómeno inexplicable. Alguien ha venido diciendo: nadie sabe a lo que han venido y ésta es la verdad. Quien encontrara los motivos sería un detractor público de sus conterráneos, poniéndose, al mismo tiempo, al nivel del extranjero que en estos días ha tenido el cinismo de manifestar que ‘este es el pueblo más salvaje del mundo’.


Ese innoble pesimismo de hallarlo todo malo en nuestra tierra es la semilla que fermenta en los bajos espíritus y que al fin desarrolla, dando por fruto los traidores que más tarde van al extranjero a vender la libertad de su patria.

Ciertas personas, de las que se consideran en una posición mas elevada de la escala social, debieran cultivar en el corazón de sus hijos el amor a las gentes humildes.

En nuestras guerras intestinas, me refiero a las que se han sucedido en años anteriores, las fuerzas ya desmoralizadas por el hambre, es cierto que han saqueado los almacenes de los pueblos: pero solamente han saqueado las casas de nacionales y extranjeros que, de una manera o de otra, han coadyuvado a los movimientos revolucionarios.

Hay un refrán popular que dice: “Tropa, ni de ángeles”, y por eso algunas personas aristocráticas alimentan un odio singular por el soldado; odio sin fundamento, porque aquí en Honduras ninguna tropa se organizaría sino fuera por la intervención de levas y guantes blancos.


Odio injustificable, mucho más si pensamos que esos soldados dejan libres sus extravíos, si los tienen, a las personas distinguidas. Ninguna dama o caballero de alta sociedad es ofendido por un soldado, de palabras o de obra. Generalmente las contingencias suceden en los barrios, por causa muy distinta a la maldad que suponemos en el pueblo.

En estos momentos de dolor para la patria, por la presencia en nuestra capital de doscientos marines extranjeros, es criminal el odio a nuestros soldados de cualquier partido político a que pertenezcan. Necesitamos unir y no dividir al pueblo; antes de vilipendiarlo y calumniarlo debemos honrarlo; porque es el soldado hondureño el defensor de nuestra autonomía nacional.

Honorables damas y caballeros de nuestra sociedad: ¿Será posible que acojáis en vuestro hogar con vítores y flores, una tropa de soldados procedente de un país, que codicia nuestra libertad y menospreciéis al indito de nuestras montañas que lleva en sus venas nuestra misma sangre? En México, en Chile, la mujer más bella la de tez de perla y cabellera de sol se siente ofendida si alguien puede decir que en sus pulsaciones no palpita sangre indígena.

Sería un error lamentable que hubiese personas que justificaran la permanencia de esa tropa de soldados extranjeros en nuestra capital, cuando sólo significa un abuso del señor Ministro de los Estados Unidos don Franklin E. Morales.»

Visitación Padilla
Tegucigalpa, 5 de abril de 1924

Un escrito de hace 97 años, se mantiene más que vigente en un país donde la realidad poco o nada ha cambiado, los ricos siguen manteniendo su odio inexplicable pero necesario (para ellos) contra los humildes, los poderosos siguen instrumentalizando al Estado para enriquecerse, los soldados continúan apuntando sus armas contra el pueblo, y los gobernantes continúan entregando la soberanía nacional a los hombres de pelo rubio, esta realidad que Visitación Padilla denunció en 1924 no cambiará si el pueblo confía en ‘lideres’ serviles a la embajada americana.

Ningún proyecto de país es más necesario y urgente que el de liberación nacional, una país diferente, honesto, culto, libre de miseria y opresiones se podrá construir solo desde la libertad. Los lacayos que niegan la soberanía nacional y niegan el derecho de los pueblos a la autodeterminación, están negando al pueblo mismo. Honduras debe ser patria soberana, no colonia norteamericana.

Libertad Digital

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