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EL TELETÓN DE TELEVICENTRO: CHANTAJE EMOCIONAL, MANIPULACIÓN MEDIÁTICA Y DEDUCCIÓN DE IMPUESTOS

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Editoriales

EL TELETÓN DE TELEVICENTRO: CHANTAJE EMOCIONAL, MANIPULACIÓN MEDIÁTICA Y DEDUCCIÓN DE IMPUESTOS

Es evidente que analizar y criticar la Teletón el chantaje emocional que reduce los valores a la farsa por una buena causa, la evasión fiscal y el marketing de la filantropía que opera como un autofellatio— es un tema delicado, después de todo buena parte de la enorme cantidad de dinero que se recauda seguramente ayuda de manera importante a miles de niños marginados por el sistema económico y político que encabezan empresas como Televicentro. 

Y en general la mayoría de las personas que participan, incluyendo probablemente a muchos de los artistas y empresarios, actúan con una buena intención, la cual se traducirá en que alguno de los tantos niños que sacan en cámara lenta y con un audio de violines vuelva a caminar.


La maratón se promociona todo un año con canciones pegajosas, imágenes de niños con discapacidades, el fin primordial de este evento es mantener a una parte de la población viendo como los políticos obtienen tiempo aire y los empresarios buscan los frutos de la responsabilidad social para aportar en beneficio de los niños discapacitados de Honduras.

Es importante separar los beneficios que se pueden brindar a la sociedad con un evento de esta magnitud del entramado y la doble moral con que se realiza. 

 Es difícil saber si en su origen existió una mente maquiavélica en Televicentro que pudiera haber dicho: “Copiemos el Teletón de Chile, demos la impresión de que somos altruistas, generemos rating y deduzcamos un raudal de impuestos”, e incluso: “utilicemos a los niños discapacitados porque son los que más impacto causan, y así obtendremos más pequeñas donaciones, las cuales podremos deducir como nuestras”. Esto no se puede aseverar de ninguna manera, pero la realidad es que el Teletón se mantiene como un gran negocio en múltiples sentidos, lo cual, si no suscribimos el razonamiento de que por este fin cualquier medio se justifica, nos revela una abyección moral: donde la empresa, como supraentidad, lucra con aquellos niños que exhorta a ayudar. En palabras de Slavoj Zizek, en lo que llama la hiporcesía de la filantropía: “se repara con la mano izquierda lo que se destruye con la mano derecha”.

El Teletón es el punto culminante que define la esencia de Televicentro, el momento en que el gigante (amarillo) chillante se desnuda. Jugando con el concepto de simulacro de Baudrillard —expresado en esta frase: “Disneylandia se halla ahí para ocultar que todo el país ‘real’, todo el Estados Unidos ‘real’ es Disneylandia”— podemos decir que el Teleton, como máximo expectáculo de moralidad, se halla ahí para ocultar que Televicentro es toda ella inmoral —y también toda ella un Teletón, una manipulación para obtener dinero: la telenovelización de la realidad consensual. 

Libertad Digital nace en la primera gran oleada de digitalización del siglo XXI. Consciente de nuestro tiempo, dejamos por sentado que un periódico digital en una época tan inestable en nuestra querida Honduras, no podía ser sino políticamente vanguardista y progresista.

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