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El mito de Carías

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Editoriales

El mito de Carías

¡También Dios es continuista! argumentó un ideólogo del régimen y el Congreso Nacional, haciéndose eco “del clamor popular”, emitió un Decreto (18/12/1939) que reformó, una vez más, la Constitución permitiendo el continuismo del General Carías hasta 1949.

La Segunda Guerra Mundial estalló en 1939 y los vientos soplaban a favor del continuismo. El presidente Roosevelt de los EE UU fue reelegido una vez más, en tanto que el nazi fascismo se consolidaba en Europa. 

Carías medía dos metros y pesaba 250 libras, no fue un presidente, fue un dictador a ultranza, hablaba de bienestar y vida digna, igual al actual presidente de nuestro país, pero su tirano y oprobioso gobierno se fundamentó en la política del ENCIERRO, DESTIERRO y ENTIERRO que lo aplicó al pie de la letra en  contra de sus enemigos políticos.

A cualquier persona que se opusiera a su gobierno lo mandaba a la cárcel, lo expulsaba al exilio o lo mandaba a matar con sicarios de aquellos turbulentos  años.

Durante esa época regía en Honduras ­y en las demás naciones de Centroamérica­ el Pacto de Washington, el cual especificaba que Estados Unidos no reconocería a ningún gobierno surgido de un golpe de Estado o de una revolución.

Su gobierno debía finalizar el 1 de febrero de 1936, pero se consolidó en el poder por medio las tetras legales, las armas y la represión, y se convirtió en una dictadura de 16 años. Ese período se llegó a conocer como el Cariato.

Durante su mandato Carías se mantuvo fiel a los intereses de las empresas bananeras. En compensación a su lealtad, el presidente Franklin D. Roosevelt abolió el Pacto de Washington y aplicó la política del Buen Vecino.

En 1949, Carías fue obligado a dejar el poder bajo presión de los EUA. Murió el 23 de diciembre de 1969.

Libertad Digital nace en la primera gran oleada de digitalización del siglo XXI. Consciente de nuestro tiempo, dejamos por sentado que un periódico digital en una época tan inestable en nuestra querida Honduras, no podía ser sino políticamente vanguardista y progresista.

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